El procedimiento ERE representan una herramienta fundamental en la gestión laboral empresarial, especialmente en situaciones de crisis económica o reestructuración organizativa. En Book Consulting, entendemos la complejidad de estos procesos y la importancia de ejecutarlos correctamente para garantizar el cumplimiento normativo y minimizar riesgos legales.
¿Qué es un ERE?
Definición legal del Expediente de Regulación de Empleo
Un ERE es un mecanismo legal que permite a las empresas adoptar medidas excepcionales respecto a sus trabajadores cuando ocurren circunstancias específicas que justifican tales decisiones. Este instrumento jurídico faculta a las organizaciones para suspender contratos, extinguir relaciones laborales o reducir jornadas de trabajo de forma temporal o definitiva.
Marco normativo y legislación aplicable
El procedimiento ERE se regula principalmente por el Real Decreto-ley 9/2020 y el Estatuto de los Trabajadores. Esta normativa establece los requisitos procedimentales, las causas justificativas y los derechos de los trabajadores afectados, creando un marco jurídico equilibrado que protege tanto los intereses empresariales como los derechos laborales.
Objetivos y finalidad del ERE
La finalidad principal del procedimiento ERE es proporcionar flexibilidad empresarial ante situaciones excepcionales, permitiendo la adaptación de la estructura laboral a circunstancias económicas, técnicas, organizativas o productivas adversas. Simultáneamente, garantiza un proceso transparente y participativo que respeta los derechos fundamentales de los trabajadores.
Causas para presentar un ERE
Causas económicas justificativas
Las causas económicas constituyen el motivo más frecuente para iniciar un procedimiento ERE. Estas incluyen pérdidas actuales o previstas, disminución persistente del nivel de ingresos ordinarios o ventas, y situaciones que afecten negativamente la viabilidad económica de la empresa. La acreditación de estas causas requiere documentación contable detallada que demuestre la realidad económica adversa.
Motivos técnicos y organizativos
Los cambios tecnológicos, la obsolescencia de procesos productivos o la necesidad de reorganización interna pueden justificar un procedimiento ERE. Las causas técnicas incluyen la incorporación de nuevas tecnologías que hagan innecesarios determinados puestos de trabajo, mientras que las organizativas abarcan modificaciones en la estructura empresarial o en los métodos de trabajo.
Causas productivas y de fuerza mayor
Las variaciones en la demanda de productos o servicios, cambios en las condiciones del mercado, o situaciones de fuerza mayor como catástrofes naturales o pandemias, pueden fundamentar un procedimiento ERE. Estas circunstancias deben ser externas a la empresa e imprevisibles para considerarse válidas.
Documentación requerida para justificar las causas
La justificación del procedimiento ERE exige una documentación exhaustiva que incluya estados financieros, informes de auditoría, estudios de mercado, proyecciones económicas y cualquier evidencia que sustente las causas alegadas. Esta documentación debe ser clara, veraz y suficiente para acreditar la concurrencia de las circunstancias justificativas.
Tipos de ERE
ERE de suspensión de contratos
El procedimiento ERE de suspensión implica la paralización temporal de la prestación laboral manteniendo vigente el contrato de trabajo. Durante este período, ni el trabajador presta servicios ni la empresa abona salarios, aunque se preservan ciertos derechos como la antigüedad o las vacaciones devengadas.
ERE de extinción de contratos
La modalidad más drástica del procedimiento ERE es la extinción definitiva de contratos laborales. Esta medida conlleva el cese definitivo de la relación laboral con derecho a indemnización y prestaciones por desempleo, requiriendo una justificación más rigurosa debido a sus consecuencias irreversibles.
ERE de reducción de jornada
El procedimiento ERE de reducción de jornada permite disminuir temporalmente las horas de trabajo, manteniendo el contrato activo, pero con prestación laboral reducida. Esta modalidad resulta especialmente útil para adaptar la actividad empresarial a descensos temporales de demanda.
Clasificación según el número de trabajadores afectados
La tramitación del procedimiento ERE varía según el número de trabajadores afectados y el tamaño de la plantilla. Se establecen diferentes umbrales que determinan los requisitos procedimentales y los plazos aplicables, siendo más exigentes cuando afectan a mayor número de empleados.
Diferencias entre ERE y ERTE
Características distintivas de cada procedimiento
Mientras el procedimiento ERE tiene carácter definitivo o de larga duración, el ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo) es esencialmente temporal y reversible. El ERE implica una decisión empresarial unilateral tras el período de consultas, mientras que el ERTE suele requerir acuerdo con los representantes de los trabajadores.
Duración y efectos temporales
El procedimiento ERE puede tener efectos indefinidos, especialmente en casos de extinción de contratos. En contraste, el ERTE tiene una duración determinada y contempla la reincorporación de los trabajadores afectados cuando cesen las causas que lo motivaron.
Requisitos y tramitación diferenciada
La tramitación del procedimiento ERE es más compleja y requiere autorización administrativa previa, mientras que el ERTE puede comunicarse a la autoridad laboral sin necesidad de autorización previa en determinados supuestos.
Cuándo aplicar cada modalidad
La elección entre procedimiento ERE y ERTE depende de la naturaleza y duración esperada de las causas justificativas. Las crisis temporales favorecen el ERTE, mientras que las reestructuraciones definitivas requieren un ERE.
Procedimiento de un ERE
Fase de consultas con representantes de trabajadores
El procedimiento ERE debe iniciarse con un período de consultas con los representantes de los trabajadores, cuya duración varía según el número de trabajadores afectados. Durante esta fase, las partes deben negociar de buena fe para alcanzar acuerdos que minimicen los efectos negativos sobre los trabajadores.
Documentación y solicitud ante la autoridad laboral
Concluido el período de consultas, el procedimiento ERE continúa con la presentación de la solicitud ante la autoridad laboral competente, acompañada de toda la documentación justificativa y el informe del período de consultas.
Resolución administrativa y plazos
La autoridad laboral dispone de un plazo máximo de 15 días para resolver el procedimiento ERE, pudiendo autorizarlo, denegarlo o requerir documentación adicional. La resolución debe estar debidamente motivada y puede ser recurrida ante los tribunales competentes.
Recursos y medidas de acompañamiento social
El procedimiento ERE debe incluir un plan de acompañamiento social que contemple medidas de recolocación, formación profesional, orientación laboral y otras acciones destinadas a facilitar la reinserción laboral de los trabajadores afectados.
En Book Consulting, acompañamos a las empresas en todo el proceso del procedimiento ERE, garantizando el cumplimiento normativo y la protección de los intereses de todas las partes involucradas.

